Tiluk, y la obra de Guadalupe Miles

(Texto que acompañó la presentación de Guadalupe Miles en la Bienal de Curitiba en 2017)

 

Guadalupe Miles presenta en esta edición de la Bienal de Curitiba 2017, una obra que resume más de 20 años de trabajo y experiencias en la comunidad de Santa Victoria Este en el Chaco salteño. al borde del Pilcomayo.

El eje de la ya muy larga experiencia y frecuentación de Guadalupe Miles a la comunidad Wichi, se construyó en torno a la amistad y el afecto establecidos con quien fuera hasta muy poco tiempo atrás chamán y lider de la dicha comunidad, Tiluk.

Hombre de una infinita sabiduría, lleno de generosidad, y resguardo viviente de los tesoros de una cultura extraordinaria, fué quien convirtió la experiencia de una fotógrafa visitante, en una relación de conocimientos y honduras impredecibles.

“Mi muestra está dedicada a Tiluk por enseñarme a ver. Mi mirada cambia a partir de mi experiencia, con él y con ellos. Fué cambio de percepción y de conciencia”.

Guadalupe Miles fue prohijada por la comunidad y por Tiluk, al punto de construirle su propia casa en el lugar, marcando su pertenencia allí con todas las significaciones que ello determina.

Tiluk tiene mucha presencia en esta muestra, la acompaña con imágenes y palabras, pues él, quien tenia el poder de la “visión”, el don de ver y quien podía curar y conocia los remedios ancestrales, contaba las historias de los principios del mundo y de Tokjuaj, construía instrumentos, interpretaba su música y enseñaba las danzas, supo animar a Guadalupe a la aventura de encontrar una mirada diferente.

Hemos dicho ya alguna otra vez cuánto nos sorprendía el modo en que Guadalupe nos daba a conocer con sus imágenes su empatía con un modo de estar en el mundo, que si alguna vez conocimos ya nos es remoto y envidiable.

También, que las imágenes de Guadalupe parecieran todo el tiempo y a cada paso estar deletreando el placer de acogerse a la gigantesca hospitalidad brindada.

Las imágenes de Guadalupe Miles tienen por ello, además de su belleza extrema, la capacidad de traernos a presente el universo prodigioso y enigmático de unos amigos que hemos desconocido.

Por ello Guadalupe insiste también en recalcar que el trabajo ha sido”nuestro”, nunca “mío”, ya que fue realizado con la confianza plena y toda la colaboración de la gente de las comunidades.

 

Tulio de Sagastizábal, agosto de 2017.

Nota
El registro de sonido fue realizado por Duncan Whitley con la colaboración de la familia Mendoza, en el contexto de un ‘colaboratorio’ piloto como parte de La Criatura Intermedia, un proyecto de colaboración organizado por The Appreciation Society.